Cuándo
Tienes un objeto con un contorno bien definido y necesitas un recorte inicial para revisarlo.
Entonces
Empieza con una primera pasada para quitar fondo de forma automática.
Revisa todo el contorno al tamaño en que se mostrará la imagen. Si los bordes y los espacios interiores se ven bien, quizá no haga falta perfeccionar la máscara. Si no, considera esa pasada un borrador, no un archivo terminado.
Cuándo
La imagen contiene cabellos sueltos, materiales transparentes o una escena nueva con una iluminación diferente.
Entonces
Reserva tiempo para editar en Photoshop.
Estos detalles suelen requerir decisiones que un simple recorte entre primer plano y fondo no puede resolver. Trabaja con una máscara que puedas modificar y examina cómo se integra el sujeto en el fondo previsto, en lugar de juzgarlo solo sobre un patrón de cuadros.
Cuándo
Tienes varias imágenes con distintos niveles de dificultad.
Entonces
Usa un método híbrido y clasifica las imágenes según las correcciones que necesite cada una.
Prueba una imagen representativa con un método automático para quitar fondo. Deja los resultados limpios para revisarlos y reserva la edición manual para los bordes difíciles. Así evitarás dedicar el mismo esfuerzo al contorno sencillo de un producto que a un retrato complejo.